sábado, 28 de febrero de 2009

Sin salida

Mi alma ensordeció al escribir
relámpagos centelleantes
en siglos de ayer.
Me inquieta el encuentro
con los placeres, porque
entre ellos y yo hay
mil años de ausencias.
No hay salida si uno entra
en ese mundo de jardines
prohibidos, impregnados de
un olor animal.
Despierto en la noche,
perdido en aquellas ciudades
mágicas, donde la turquesa
catapulta luz femenina
en un sueño sin salida.

jueves, 19 de febrero de 2009

Espacios abiertos

Allí, nuestro olvido accedió
a un acto sin palabras
que depara sorpresas.
La noche detuvo su cielo
estrellado y su ronca llovizna,
porque los espacios abiertos
tienen una fuerte carga marina.

lunes, 16 de febrero de 2009

Todo lo demás

Déjala que caiga, será
una referencia para comprender
la complejidad del aburrimiento.
Lisboa, en invierno, cede
atmósferas de magia y sensibilidad.
Esa noche, Marcel Marceu
cantará la canción del verdugo,
sosteniendo en sus extremos
el silencio cómplice como
una crisálida que el tiempo dislocó
como todo lo sucesivo.

sábado, 14 de febrero de 2009

Noches salvajes

Imaginación enterrada que vuelve
a la vida derramando fulgores
y sentimientos de terror.
Destinos muy próximos a
los frutos de noches salvajes,
escasas pero excepcionales,
que cuando cantan producen
reductos del mismo orden.





jueves, 12 de febrero de 2009

Obsesión

Recuerdo tu delgada silueta
como una osamenta egipcia
cayendo en un precipicio
azulento como cielo desnudo,
y el fulgor del ingenio era azul,
obsesivo, sagrado, volcado, dándote
la belleza de la expresión.