jueves, 12 de febrero de 2009

Obsesión

Recuerdo tu delgada silueta
como una osamenta egipcia
cayendo en un precipicio
azulento como cielo desnudo,
y el fulgor del ingenio era azul,
obsesivo, sagrado, volcado, dándote
la belleza de la expresión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario