lunes, 27 de diciembre de 2010

El espejo

Eres propio y ajeno.
al hacerte amplio y unitario.
Registras la experiencia en la lluvia.
Dispersas las imágenes que
brillaban en la oscuridad.
Testimonio de breves
navegaciones emprendidas.
Lago plateado, silencioso y secreto,
buscas abrir miles de círculos
en la veracidad de la imaginación.
Has reunido siglos enteros
en libertad de sueños.

martes, 16 de noviembre de 2010

Versiones

Muchas sabidurías contrastan con
fatales laberintos, al ser un
peligro demasiado claro y presente.
Flores de ternura nunca
inocentes, siempre alertas
en sus cuarteles generales.
Versiones preparadas para convertirse
en invenciones individuales
hacia finales del año.

viernes, 2 de abril de 2010

Elia Kazan no hace milagros

En una noche de toque
de queda, Hollywood reunía
a los más talentosos
nigromantes, quienes en la
búsqueda de nuevos horizontes
no reconocieron sedientos y hambrientos.
Oh mundo, desacralizado con
la frente pegada a un nicho,
apenas iluminado, como si
esperaramos la persecusión macartista,
acusados de tener nexos
con el comunismo.
Elia Kazan no hace milagros.

jueves, 1 de abril de 2010

Del otro lado de la ventana

Imposible reconstruir un solo detalle.
El viento matutino antecede
al arribo del crepúsculo,
quedando inmóvil el impostor.
Respiras lentamente en la terraza,
semidesnuda, mientras miras
mis ropas raídas, manchadas de vino.
Sentada en la mesa más
alejada, en penumbra, junto
a dos hombres jóvenes y
una chica, rubia, voluptuosa,
bella, escuchas del otro lado
de la ventana cómo la
gente charla ansiosa del viaje
que quince años atrás realizaron.
Yo era un viajero
y tú una turista.
El mapa lo demostraba,
Las manchas indicaban
América del Sur.

Diálogo de ciegos

Tocó la campana un poco
enfebrecido el ojo de Dios.
Van y vienen personajes.
Otra vez, el espíritu
de las bacantes prepara
la intensidad y escoge la orilla.
Diálogo de ciegos.
Otra vez, la atmósfera
Irrespirable de la uva celeste.
Un gemido impunemente
habla, grita, susurra.

lunes, 8 de febrero de 2010

Conjeturas

El barco zarpa en la noche,
tocado por la luz sin fondo ni forma.
En las sombras luminosas,
el marino resuelve un viaje
a los más profundo de la noche.
El amor escogió salir con la mirada
turbada en esas profundidades,
y un raro esplendor cae frustrado al vacío.
Allí, en el comienzo de las
conjeturas y fosforesencias, cuando
las luciérnagas femeninas asustadas
y hambrientas persiguen al navío.
De alguna manera, modificado
aparece en el agua dulce
el aroma del anís.